| 2 cuotas de $0,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $0,00 |
| 3 cuotas de $0,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $0,00 |
| 6 cuotas de $0,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $0,00 |
| 9 cuotas de $0,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $0,00 |
| 12 cuotas de $0,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $0,00 |
El Laurentino es el aliado perfecto para el jardín patagónico: un arbusto robusto que mantiene su follaje verde brillante todo el año. Su crecimiento denso lo hace ideal para ganar privacidad y frenar los vientos de nuestra región. Además, aporta color en los meses fríos floreciendo con delicadas copas blancas y rosadas. La opción ideal si buscás resistencia sin perder elegancia.
Cerco vivo y pantallas de privacidad: El rey indiscutido para delimitar terrenos y tapar visuales gracias a su densidad.
Barrera cortaviento: Excelente para proteger zonas de descanso o plantas más delicadas del viento del oeste.
Ejemplar aislado: Funciona muy bien como punto focal en el jardín gracias al contraste entre su floración y sus bayas oscuras.
Clima y resistencia: Es sumamente rústico. Soporta de forma excelente el frío extremo y las heladas intensas de la zona. El viento fuerte no lo afecta.
Ubicación: Prefiere pleno sol para florecer con fuerza, aunque tolera muy bien la media sombra.
Riego: Moderado. Necesita riegos regulares durante sus primeros dos años. Una vez establecido, aguanta bien la escasez de agua, aunque agradece mantener cierta humedad sin encharcar.
Suelo: Muy adaptable. Tolera los suelos arcillosos o alcalinos de la región, pero es fundamental que tengan buen drenaje para proteger sus raíces.
Poda: Soporta muy bien la poda de formación. El momento ideal para recortarlo es apenas termina su floración en primavera.
